La tragedia del accidente ferroviario de Adamuz, en Córdoba, ha vuelto a golpear con fuerza a la provincia de León. La identificación que mantenía en vilo a los familiares de José María Fernández, uno de los dos leoneses desaparecidos tras el siniestro del domingo 18 de enero, se ha convertido en una dolorosa confirmación. Su cuerpo fue identificado por los equipos forenses en la tarde del martes 20 de enero.
José María Fernández, un hombre de unos 50 años, padre de dos hijos, jubilado y de profesión gruista, viajaba solo en el tren Iryo, que cubría el trayecto Málaga-Madrid cuando el convoy descarriló a la altura de Adamuz, aproximadamente a las 19:45 horas. El accidente, que involucró una colisión con un Alvia de Renfe en sentido contrario dirección Madrid-Huelva, ha dejado un balance de dos víctimas mortales y decenas de heridos, con labores de rescate y atención médica continuando en la zona.
La identificación, confirmada por fuentes de la investigación al citado medio, llegó cuando la familia ya se encontraba desplazada a Córdoba, arropada en un hilo de esperanza tras casi 48 horas de búsqueda. Finalmente, ese resquicio se apagó, sumando al leonés al trágico recuento de víctimas de uno de los accidentes ferroviarios más graves de las últimas décadas en España.
El primer fallecido también provenía del siniestro ferroviario. El día anterior se confirmó el fallecimiento del otro leonés desaparecido, Julio Rodríguez Gómez, de 52 años y conocido en el mundo del baile como Julio Son. Su cuerpo fue localizado e identificado en la noche del martes mediante pruebas de ADN, tras un llamamiento desesperado de sus familiares en las redes sociales. Rodríguez viajaba en el Alvia con destino a Huelva por motivos profesionales. Era instructor de salsa y bachata, además de fundador de la escuela Salsón Dance en Zamora y gozaba de un amplio reconocimiento en el ámbito.
La investigación, liderada por la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), avanza para esclarecer las causas del accidente. El choque, con nuevas declaraciones de los testigos del Iryo (trenes del tamaño de una mosca) podría haber coincidido con un posible fallo técnico en las vías, según fuentes del Ministerio de Transportes. Oscar Puente, ministro de Transportes, ha declarado que se está trabajando intensamente para esclarecer las causas del accidente y evitar que tragedias similares se repitan.
La comunidad de León se encuentra consternada por la pérdida de dos de sus ciudadanos en un accidente que ha dejado una profunda huella en la región. Las autoridades locales han expresado su solidaridad con las familias afectadas y han subrayado la importancia de mejorar la seguridad en el transporte ferroviario. Se espera que las investigaciones en curso arrojen luz sobre las causas del accidente y se implementen medidas preventivas para evitar futuros incidentes.
