Somacyl busca depurar el 100% de las aguas residuales en Castilla y León. Quiñones y su equipo pondrán a Castilla y león como ejemplo nacional en depuración de residuales.

El consejero de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, Juan Carlos Suárez-Quiñones, ha expresado su confianza en que Somacyl, la empresa pública de gestión ambiental, logre depurar el 100% de las aguas residuales en Castilla y León durante la próxima legislatura. Este objetivo, calificado como «muy ambicioso», se enfrenta al reto de gestionar más de 6,000 núcleos de población en la región.

En declaraciones recientes, Suárez-Quiñones destacó que el programa está muy avanzado y que la meta es alcanzar un «cero aguas residuales por depurar». Esta iniciativa forma parte de una política más amplia de la Junta de Castilla y León, que trabaja en conjunto con diputaciones provinciales y ayuntamientos para mejorar la infraestructura de tratamiento de aguas.

El esfuerzo se divide en dos programas principales: uno para núcleos de 0 a 500 habitantes y otro para aquellos de 500 a 2,000 habitantes. El primero, conocido como Programa 0-500, contempla la construcción de 1,300 depuradoras con una inversión de 125 millones de euros. Actualmente, 38 de estas instalaciones están en funcionamiento, mientras que otras 31 están aprobadas y en proceso de ejecución.

Por otro lado, el Programa 500-2,000 tiene como objetivo la ejecución de 218 depuradoras con una inversión de 140 millones de euros. Hasta la fecha, 31 instalaciones están en operación, y 115 en diversas fases de desarrollo.

La Sociedad Pública Somacyl es la encargada de la ejecución y mantenimiento de estas infraestructuras, con contratos de operación de 25 años. Este esfuerzo no solo busca mejorar el tratamiento de aguas, sino también fomentar el desarrollo industrial y comercial en las áreas rurales, creando un «foco económico» que permita la generación de empleo.

El consejero subrayó la importancia de estos proyectos como «elementos de modernidad y compromiso medioambiental», especialmente en zonas donde los vertidos afectan directamente a cursos de agua. La meta es garantizar el cumplimiento de la normativa vigente en materia de vertidos, asegurando un impacto positivo en el medio ambiente y la calidad de vida de los habitantes de Castilla y León.

Con este ambicioso plan, Somacyl y la Junta de Castilla y León esperan posicionarse como líderes en la gestión sostenible de recursos hídricos en Europa, enfrentando los desafíos de una región con una dispersa población rural.

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