El Ayuntamiento de León ha decidido prolongar por dos años más el contrato de concesión del servicio de autobuses urbanos, frecuentemente calificado como «el peor contrato de España». Esta medida se toma en un contexto donde la última prórroga legal estaba a punto de expirar. José Antonio Diez, alcalde de León, quien ha sido crítico con este contrato desde su inicio en 2019, ha optado por esta extensión mientras se trabaja en la creación de un consorcio metropolitano que gestione de manera más eficiente el transporte urbano en la ciudad.
El contrato original, que debía concluir en 2022 tras 15 años de vigencia, ya había sido prorrogado en dos ocasiones anteriores, acumulando un total de seis años adicionales. La administración local y la Junta de Castilla y León habían firmado un convenio para la planificación conjunta y mejora de los servicios de transporte, pero la creación del consorcio se ha visto retrasada. Esta nueva prórroga implica un déficit anual de 5 millones de euros, que se espera compensar con mejoras tecnológicas y de eficiencia en el servicio.
La situación en León refleja un problema más amplio en la región de Castilla y León, donde la coordinación entre diferentes administraciones para mejorar el transporte público ha sido un desafío constante. La creación del consorcio metropolitano, prometida durante más de 20 años, busca integrar los autobuses rojos municipales y los azules metropolitanos, gestionados por la Junta, bajo un sistema unificado de billete único. El convenio firmado no implica la delegación de competencias, pero sí afecta a la gestión del servicio de transporte urbano en León.
La sentencia asegura el mantenimiento de la concesión actual, mientras se trabaja en la reorganización de las paradas y la mejora de los itinerarios. A partir de la firma del convenio, se prevé un plazo de 12 meses para la aprobación del plan de movilidad sostenible, seguido de otros seis meses para la suscripción del convenio administrativo del consorcio. Este proceso busca finalmente cumplir con la promesa de integrar los servicios de transporte en la ciudad, mejorando así la movilidad de los ciudadanos y reduciendo el impacto económico negativo del contrato actual.
Con esta extensión, el Ayuntamiento de León espera ganar tiempo una vez más para implementar un sistema de transporte más eficiente y sostenible, que responda mejor a las necesidades de la población y esté alineado con los objetivos de movilidad de la región.
