La Junta de Castilla y León ha dado un paso significativo en el desarrollo del proyecto La Robla Green al sacar a información pública la expropiación de nuevas parcelas necesarias para su ejecución. Este proyecto, que se llevará a cabo en el municipio leonés de La Robla, está considerado uno de los más ambiciosos en el ámbito de las energías renovables en la región.
La resolución ha sido publicada en el Boletín Oficial de Castilla y León (BOCyL) e incluye las actuaciones necesarias para ejecutar las conexiones previstas en las parcelas y los terrenos afectados por el plan de urbanización. El proyecto, impulsado por la empresa Desarrollo Renovables Abies S.L., se centra en la producción de energía limpia y sostenible, con una inversión estimada de 850 millones de euros. Se espera que genere más de 1,000 empleos en su fase de construcción y 200 puestos de trabajo estables una vez que entre en operación, prevista para finales de 2028.
La Robla Green se presenta como un proyecto integral que combina la producción de energía de última generación con el diseño de sistemas que mejoran la eficiencia energética en la región. El anexo publicado detalla las parcelas involucradas, que pertenecen a particulares, empresas y administraciones como el Ayuntamiento de La Robla, varias entidades privadas como Reolum Renovables, Inversiones Río Pisuerga, y la Confederación Hidrográfica del Duero, entre otras.
Durante los próximos 15 días hábiles, cualquier persona interesada podrá presentar alegaciones o solicitar rectificaciones sobre la relación publicada. Este trámite puede realizarse por registro electrónico o en los lugares previstos en la Ley 39/2015, dirigiendo las alegaciones al Servicio de Ordenación del Territorio de la Junta en Valladolid.
Una vez finalizado el periodo de información pública y resueltas las alegaciones, la Administración procederá con las fases siguientes, que incluyen las ocupaciones previas necesarias para el desarrollo del proyecto.
Este avance en La Robla Green no solo representa un impulso económico para la región, sino que también refuerza el compromiso de Castilla y León con la transición hacia energías más limpias y sostenibles, alineándose con los objetivos de desarrollo sostenible y reducción de emisiones de carbono.
