La empresa suiza Alpiq ha adquirido el proyecto de almacenamiento hidroeléctrico por bombeo en la antigua mina de Navelgas, El Bierzo. Este proyecto, anteriormente controlado por la familia Lamelas Viloria, aprovechará las aguas subterráneas de antiguas explotaciones mineras para generar electricidad de forma eficiente, con una capacidad de 535 megavatios.
El proyecto recibió la autorización administrativa en 2023 y ha asegurado una ayuda de 3,5 millones de euros del Ministerio de Transición Ecológica. Los permisos iniciales se solicitaron en 2011, y se han resuelto las licencias municipales en los ayuntamientos de Igüeña y Castropodame, aunque no sin cierta polémica por los impuestos.
Alpiq ha destacado que la concesión de agua, otorgada por 75 años, garantiza la viabilidad del proyecto a largo plazo, considerándolo una de las inversiones más relevantes en almacenamiento energético en la región. La entrada en funcionamiento está prevista para comienzos de la década de 2030.
Este es el primer gran proyecto hidroeléctrico de Alpiq fuera de Suiza. La empresa se apoya en su experiencia en almacenamiento de energía hidroeléctrica por bombeo y planea ser un proveedor flexible para la transición energética europea, según Amédée Murisier, responsable de la división de activos y miembro del consejo de administración.
Etribenergia, la empresa promotora, mantendrá una participación en el proyecto y seguirá colaborando en su desarrollo. Alpiq optimizará el diseño técnico para iniciar las obras de construcción lo antes posible, aunque no se ha revelado el precio de compra del proyecto.
Este desarrollo representa un avance significativo para la región de El Bierzo, posicionándola como un actor clave en la transición energética de Castilla y León y de España en general. Se espera que la central hidroeléctrica contribuya a la sostenibilidad energética y al desarrollo económico local, generando empleo y atrayendo inversión.
