Ocho meses después de las primeras denuncias públicas, los brotes de sarna en el Centro Penitenciario de Mansilla de las Mulas, en León, continúan sin controlarse, según fuentes cercanas a los internos afectados. Desde el verano pasado, al menos una docena de reclusos presentaban síntomas de esta afección cutánea contagiosa, situación que fue notificada en su momento a la Gerencia de Salud de León, al Servicio Territorial de Sanidad de la Junta de Castilla y León, al Juzgado de Vigilancia Penitenciaria de León, a la dirección del centro y a diversos medios de comunicación.
A pesar de las múltiples gestiones realizadas, las personas afectadas aseguran que la respuesta ha sido insuficiente o nula. «Unos por incompetentes, otros porque hacen oídos sordos o directamente lo niegan», denuncian desde el entorno de los presos. Los internos continúan sufriendo picores intensos y constantes sin encontrar alivio efectivo, habiendo acudido repetidamente a enfermería sin que se les permita acceder a sus expedientes médicos.
Incluso en los casos en los que se logra controlar temporalmente los síntomas, el problema reaparece rápidamente. Según las mismas fuentes, no se aplican medidas profilácticas adecuadas; los reclusos regresan a las celdas con los mismos colchones en mal estado e infestados, lo que facilita las reinfecciones continuas y perpetúa el ciclo.
El Colectivo por los Derechos Humanos en las Cárceles recuerda que hace apenas un mes fue destituida la anterior directora del centro, una funcionaria que había negado reiteradamente la existencia del brote e incluso lo había calificado como «bulos de presos despectados». Su cese se produjo tras la orientación de que, según diferentes informes, el hacinamiento habría generado importantes tensiones en la prisión.
El colectivo subraya que las personas privadas de libertad conservan intactos sus derechos fundamentales, entre ellos el derecho a la salud. En España está prohibida la tortura y los tratos inhumanos o degradantes, y es responsabilidad de Instituciones Penitenciarias garantizar una asistencia sanitaria adecuada, algo que, a su juicio, no se está cumpliendo en Mansilla de las Mulas. Por todo ello, el Colectivo por los Derechos Humanos en las Cárceles exige:
– La aplicación inmediata de medidas profilácticas efectivas.
– Mejora de las condiciones de higiene en el centro.
– Atención médica adecuada y acceso a expedientes.
– Renovación urgente de los colchones y mobiliario en mal estado.
– Investigación interna para depurar responsabilidades.
La situación en este centro penitenciario está comenzando a trascender a nivel nacional e internacional por el «lamentable, cruel e inhumano» trato que, según los reclusos, reciben las personas presas.
